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miércoles, 29 de mayo de 2013

[¡Actualizado! - Ahora con imagenes] Un relato Apresurado y Doloroso + Caminos de Sangre


Quizás algunos de ustedes ya sabréis que desde la semana pasada ando con el cuento de que me voy a operar las cordales.

Ayer sucedió, y aquí estoy para contártelo.

Todo esto empezó el año pasado alrededor de octubre, sucede que yo tengo la ortodoncia y la doctora me recomendó primero quitarme las cordales antes de proceder a retirarme los “aparatos” para que las cordales que tengo torcidas no muevan los dientes que ya tengo perfectos. Yo les cuento eso a mis amigos de la universidad y sucede que Ñaña (Natalia) conocía un par de chicas, estudiantes de odontología de la UJAP (Donde estoy cursando derecho) que necesitaban cobayas humanas para practicar algunas cosillas, y que si quería yo, ella les decía para que me sacaran las cordales.
Por lo general las cosas que conseguimos sin esfuerzo no las valoramos, es triste pero cierto. Al poco tiempo Ñaña me dice que las chicas lo harán, pero que tenía que llevarle una panorámica de mis dientes (Rayos X), yo le digo que sí, que ya se lo daré.


¡Ja! Que mentira más grande dije, resulta que al final le di la panorámica este año, por ahí por febrero, aun así Ñaña consiguió darle mi panorámica a alguien que necesitaba la cobaya humana, y me citaron para el martes pasado, junto a un montón de exámenes de sangre.

El martes pasado llego en la mañana a la UJAP, entrego mis exámenes, me hacen la historia médica, conozco a la chica que me operara y todo eso. La chica (Jenny) es muy maja y divertida y habla con mi mama sobre el procedimiento y todo eso, además nos cuenta que gracias a la lluvia y que se fue parte de la línea eléctrica que surte energía a la UJAP esta caída, ese martes no podría hacerme la intervención.

Decepción primera.

Volví este martes preparado para el dolor, estaba lloviendo y hacia frio, empecé a sentir algo de nervios que se reflejaron cuando me tomaron la tensión 138/74, estaba algo… agitado.

Jenny (Derecha), explicandole a mi mama el procedimiento.
Entro en la sala donde me operaran, hay tres sillas de odontólogo (Esas con toda su parafernalia post-modernista donde se instalan todos sus implementos) separadas por paredes, pero al final una sola sala donde podía escuchar los gritos de los niños que lloran por nada. Eso me puso algo más nervioso pero intente relajarme.
Concéntrate en tu respiración. Me acorde que ese era la técnica básica para la relajación pre-meditación budista. Concéntrate en tu respiración, me repetía a mí mismo a cada rato.
Jenny inicio anestesiándome el área subyacente a la cordal inferior derecha, ella dijo que sería mejor empezar por los difíciles, y como los de abajo eran los que estaban torcidos (La corona de la muela apuntaba a las raíces de la muela que le seguía) decidieron iniciar por esos.
Clavo la aguja como tres veces, esperaron que se durmiera la zona, el cachete y la punta de la lengua. 

Jenny tenía una amiga que la ayudaría en la intervención, nunca supe su nombre pero me pareció que tenía más experiencia en este asunto. Ellas conversaban y decían que no podían empezar hasta que la profesora no les diera el visto bueno, y que esta estaba discutiendo un historial con otra estudiante. Teníamos que esperar.

Instrumental medico y batas antes de la operacion.
La doctora llego, saludo y dijo dame el bisturí, les mostrare como cortar. A decir verdad la profesora todo lo que dijo, lo dijo con un montón de palabras técnicas, para indicar todo, desde posición de inicio del corte, hasta los procedimientos. Nada de palabras coloquiales que yo podía entender, así que toco encender esa parte de mi mente que ha visto todas las temporadas de Dr. House e intentar entender/adivinar algo de lo que decían. La profesora inicio el corte en mi boca, primero una incisión profunda que toco la muela y desde ahí jalaba para donde decidió cortar, yo lo sentí como si hiciera una gran X encima de la cordal que sacaría.

He de decir que sentí todo, la anestesia no había sido suficiente y me dolía hasta en los dedos de los pies, la Profesora me pregunto si me dolía y le respondí que sí, ella me dijo que porque no le había avisado antes, y le respondí que yo creía que así dolía normalmente y no quería agobiarla quejándome como un niño. Ella empezó a anestesiarme toda la zona con un cartucho de epidural completo. De ahí les dio un par de instrucciones a sus estudiantes y se fue. Ella iniciaron con un aparato que sonaba como un pequeño taladro y que usaban para separar la encía de la cordal, lo descubrieron hasta que se veía las raíces de la muela.

Cabe destacar en este punto, que mi cara estaba cubierta, no veía nada y solo escuchaba con atención para saber que me estaban haciendo. Así que nunca se dieron cuenta de que cuando la Profesora me cortó la encía yo lagrimee un poco, ya que sentí ¡absolutamente todo!

Cuando “desvistieron” a la cordal de todo el tejido que lo rodeaba, llamaron a la profesora. Esta llego y les explico el procedimiento a seguir. Ella uso el temido aparatito de los odontólogos, ese que hace a niños llorar y a adultos temblar. Ese con el cual retiran las caries. Ese mismo que estás pensando ahora, el del sonido agudo y penetrante. La diferencia es que ellas no sacarían unas caries o algo así, sino que abrirían un surco a través del cordal hasta intentar llegar hasta la mitad, de ahí procederían a terminar de fracturar la cordal con algún aparato que nunca vi.
Cuando iniciaron a hacer el surco, el pitido agudo me puso muy nervioso. No me dolía pero si me asustaba, ya sabes, traumas de la infancia. Cuando llegaron a la pulpa de la cordal (Recuerda que al centro del diente, existe la pulpa que son las ramificaciones nerviosas que conectan el diente al cuerpo) me empezó a doler en la madre...

Anestesiaron de nuevo y siguieron cortando. Terminaron de cortar, e iniciaron a fracturar, sucede que gracias a tantos vasos de leche que tome toda mi vida, esa cordal decidió no fracturarse, y cuando al final se rompió, decidió no salir. Todo esto se traduce con la Profesora forcejeando por sacarme el trozo de hueso ese y yo con gran dolor en la mandíbula gracias a la fuerza/presión que ella ejercía sobre mí.

¡Trasss! Sale la corona de la cordal, de ahí sale las raíces y ¡listo! Termino la primera cordal.

Duraron en esa cordal como 45 minutos, las demás no causarían tanto problema.
Las cordales de arriba fueron las mas fáciles, como habían bajado con normalidad, estaba alineadas para una salida de mi cuerpo un poco mas honorable. Jenny anestecio la zona, corto y retiro el tejido que rodeaba la corona de la cordal, su amiga introdujo un fórceps hasta al fondo, agarro con fuerza la cordal, y en dos movimientos bien dados salió como un corcho.

El segundo de arriba lo intento sacar Jenny con el fórceps, pero se notó que no sabía cómo usarlo. Ella movían de lado a lado la cordal, mientras su amiga lo movía para afuera, con un movimiento en forma de J. Resulta que al final su amiga término sacándome la muela de nuevo.
La otra cordal de abajo no la habían hecho porque la succion se había ido, ellas usan un tubo de plástico con el que quitaban la sangre y lo que sea que se interponga en el camino de la cordal a la libertad, y esta decidio no funcionar para la ultima cordal, me cambiaron de puesto cuando salio el niño lloron que me tenia obstinado y empezaron el mismo procedimiento, cortar la encia, limpiar tejido, y cortar la cordal por la mitad.

Esta segunda muela fue como la seda, fácil y no me dolio tanto. Ademas creo que ayudo las tres ampollas de epidural que se gastaron en esa zona y que termino adormitándome.
Duramos una hora y cuarenta y cinco minutos para las cuatro cordales, ya retiradas y ya suturadas las zonas, todo estaba listo para darme de alta.

 
Los puntos que me pusieron, al fondo se notan.
Jenny y su amiga estaban rellenando la historia medica con la intervención, estaban esperando que la profesora salga de otra intervención donde la habían llamado para que me firmara las recetas medicas y me pudiera ir. El dolor aumentaba a cada minuto que la anestesia dejaba de actuar, la profesora no salía, y yo empezaba a no soportar el dolor. En 15 minutos ellas se cansan de esperar y de verme sufrir y van con bolígrafo en mano a que la profesora firme la receta, salen y nos vamos. Mi mama va a Farmatodo a comprarme las pastillas, yo esperaba en el carro con el dolor tan intenso y las gasas de las muelas completamente llenas de sangre, el hueco que dejo el molar inferior derecho no coagulaba, yo no dejaba de acumular sangre y me habían dicho que no podía escupir.

Llegue a mi casa y derecho a mi baño, a dejar salir toda esa sangre acumulada al lavamanos.
De ahí no me acuerdo mucho, sé que me limpie la boca de sangre con un paño y fui a acostarme. El dolor era superior a mí y solo deseaba una buena tanda de sueño REM para remediar el dolor.
En primer plano las cordales de arriba, las que salieron completas. En segundo plano, trozos random de las cordales de abajo que salieron por pedazos.

Desde que desperté, no he sangrado y no me ha dolido mucho. Estoy bien y con la cara hinchadísima.

¿Qué les pareció mis casi dos horas de dolor? ¿Les parece que exagere? ¿Qué soy un quejón?
Lo bueno es que ya no tengo que preocuparme más sobre estas cordales del demonio, así que no me importa nada ya.

P.S.: Lo único que odio sobre toda esta situación es el no poder comer todo lo que quiera, comer que siempre ha sido mi afición… Lo unico reconfortante es que mi mama no ha hecho nada muy rico para no tentarme a saltare las restricciones y ponerme a comer.

P.S.-2: Subiré algunas fotos no tan traumantes para su información visual en las próximas horas.

lunes, 18 de febrero de 2013

Sueños triturados + Carreras de sacos



Cuando salí del colegio* tenía un objetivo claro, estudiar medicina.

(*De la preparatoria, secundaria o eso último que en sus países estudien antes de entrar a la Universidad) 

Ja, las cosas nunca salen como tú lo planeas, es horrible ver qué mes tras mes, y año tras año como tu sueño, tus planes tan bien trazados se van a la basura – por decirlo de una manera educada –

Sueños... Lindos sueños.

Sucede que aquí yo, el que os escribe, ha sido un negado para la química. Es que simplemente no me entra en la cabeza y bueno, como algunos ya habrán deducido. Para la medicina, la química es de vital importancia. No pueden entender como es de importante la química dentro de la medicina, hasta que estudian en academias o con profesores particulares toda la química que te saldrá en el examen de admisión (Ingreso, examen de postulación).

Presente primero en la UCV (Universidad Central de Venezuela) alcanzando un aceptable puesto de 300 entre todos los que postularon, que según tengo entendido eran como unas 6000 personas, (Si, seis mil personas). Aun así esto no fue suficiente ya que solo había 100 vacantes.

Facultad de medicina de la UCV (Segun Google, a mi no me consta, ya que nunca entre T_T)

Fracaso número uno, aunque no tan doloroso porque en esos momentos yo recién empezaba en la academia que me prepararía para presentar en la UC (Universidad de Carabobo), que era mi primera opción ya que soy de la ciudad de Valencia, no de Caracas donde está la UCV. Asi que me console pensando que no tenia los conocimientos, que no me habia preparado mucho, que solo era un examen de prueba. Excusas.

Presentando en la UCV en abril (2010), y consiguiendo el puesto 300, en julio ya después de haber estudiado mucho, dejándome los codos en la mesa de tanto repasar, presento en la UC.
Cualquiera llegaría a la misma conclusión que yo, si en la UCV que es la mejor de Venezuela conseguiste el puesto 300, entrar a la UC será chupado.

No pues nada de eso.

El examen de la UC, además de ser un completo caos y tener una organización al nivel de un juego de infantes de primaria, era algo extraño. Muchos cuchicheos por aquí, mucha falta de vigilancia por allá. Y los Smartphone recibiendo información vital para el examen. Cabe decir aquí que yo de inocente y honrado no fui pensando en copiarme, ni mucho menos, cuando la voluntaria que “vigilaba” el salón donde se presentaba el examen, pidió que dejáramos nuestros móviles en la mesa, yo fui el primero que salió a dejar el mío ahí.
TONTO

¿Debi llevarme una falda?

Resulta que para entrar en la UC se necesita una mezcla de astucia, malicia, y un contacto dentro de la universidad (Palanca le decimos aquí), una de las tres, o las tres juntas. Yo no tenía ninguna, y obviamente mi examen tuvo una calificación pobre. Y porque digo eso, si se supone que estudie y que me deje los codos y blah blah blah. Pues que aquí las preguntas en química valen más puntos.

Mi primera excusa (entre tantas que tengo), la química. Esto estará lleno de excusas y exculpatorios que intentaran rescatar mi autoestima de ese oscuro y hondo foso de la mediocridad académica.
Saque 10.55 puntos de 20. La nota máxima que se sacó en el examen fue 14. No os explicare otros detalles que son esenciales para conseguir la nota final con que fui calificado. Lo que importa es que no entre a medicina, mi nombre no tenía al lado esa gloriosa palabra: ASIGNADO.

Perder ese examen significaba que tenía que esperar un año para poder volver a presentar, (Y para colmo que en la UC te demoran las calificaciones como por 3 meses, a diferencia de la UCV que te la da en 2 semanas), el punto es que decidí esperar un año, un largo año en los que hice un montón de cosas que después os contare. Lo que importa ahora es saber que después de un año volví a presentar la prueba de admisión a medicina de la UC (Año 2011), de nuevo quizás ya sepan lo que paso.

Sangre, huelo sangre. Decia el Basilisco en el segundo libro de Harry Potter.

No fui admitido, de nuevo no fui admitido. ¡Y esta vez mi nota me fue peor! No hay mayor decepción que esta, ¿pero que podía hacer? ¿Regodearme con mi dolor y ser un parasito toda la vida? No y no, decidí que estudiaría en una universidad privada, y con una carrera que me diera mucho, pero que mucho dinero. Y de una manera fácil y sencilla (Guiño ;) ).


Algunos os preguntareis, ¿es que la UC es mucho más fuerte y más prestigiosa en su facultad de Medicina? Si y no, es la respuesta. La corrupción dentro de la facultad de medicina de la UC es gran, GRAN responsable de que yo y otros tantos más inteligentes y preparados que yo, que se merecían puestos más altos y sendos asignados al lado de sus nombres, no hayan tenido su merecido cupo. 
Ventas de cupos por aquí, que si 15 mil bolívares el cupo a medicina, gente que decía "Yo tengo un tío/amigo/padrino que trabaja ahí, y él me consiguió el cupo para medicina" y tantas otras cosas que sucedieron (Y suceden a pesar de la intervención de la policía) fueron causales de mí no-ingreso.


Actualmente estudio Comercio Internacional en la UAH (Universidad Alejandro de Humboldt), que es de Caracas pero tiene un pequeño, muy pequeño núcleo en Valencia (Mi ciudad). Hice el curso introductorio e ingrese. Ahora estoy en el sexto semestre (ciclo, periodo o como le digan en su país) y además estudio Derecho (Leyes) en la UJAP (Universidad José Antonio Páez) que es otra universidad privada.

Facultad de Odontologia + Derecho + un-monton-de-carreras-pequeñas de la UJAP

El cómo entre a estudiar Derecho, y porque me metí en esa empresa tan loca de estudiar 2 licenciaturas a la vez, es otra historia. 

Lo interesante de esto, es que no estudio medicina. Estudio dos carreras que nunca pensé estudiar, y en universidades privadas que un día tanto odie.

¿Fue acertada mi decisión? ¿Sí? ¿No?

Quizás el tiempo lo dirá, o quizás…